Una abuela progre deja su casa a unos refugiados, se la destrozan y encima le cuesta este dineral

Christine Schäffler di Schliersee, una alemana progre, cedió su casa a unos refugiados. Totalmente gratis, para demostrar su solidaridad. Y así se lo han pagado: Dos años después la casa se encuentra totalmente destrozada, los refugiados se han ido a otra vivienda proporcionada por el gobierno de Ángela Merkel y la “yaya progre” tiene que pagar 150.000 euros para dejar la vivienda otra vez en condiciones de habitabilidad.

 

Toda una lección para todos estos iluminados que exigen puertas abiertas para todos los refugiados. Este almenos fue consecuente y les acogió en su casa. Ya vemos el resultado.

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